VálidaMente
Avisadme

Estamos construyéndolo

Tu idea merece un camino, no otra lista de tareas.

VálidaMente te acompaña desde lo que tienes hoy hasta tu primer cliente que paga. Un paso pequeño cada día, con la psicología que sostiene los días en que apetece dejarlo.

Te avisamos cuando abramos. Nada de spam, y te borras cuando quieras.

Puede que algo de esto te suene

  • Tu idea lleva meses en las notas del móvil y no acaba de salir de ahí.
  • Sabes más o menos qué habría que hacer, pero no qué toca hoy.
  • Poner precio, publicar o pedir la venta te da un vértigo que no le cuentas a nadie.
  • Has hecho formaciones de sobra y sigues sin el primer cliente.

No te falta información ni fuerza de voluntad. Falta un camino claro y algo que sostenga los días raros. Eso es lo que estamos construyendo.

Cómo funciona

1

Cuentas tu idea en dos minutos

Unas pocas preguntas y te devolvemos un camino hecho a tu medida, con tu primer paso ya marcado.

2

Cada día, un paso pequeño

Diez o veinte minutos. Nada de bloques de tres horas que nunca aparecen en tu agenda.

3

Tu negocio se dibuja solo

Cada paso que das rellena la panorámica de tu proyecto. Lo que construyes se queda, aunque pares una semana.

Siete etapas hasta tu primer cliente

Siempre sabes en cuál estás y cuál es el siguiente paso. Ni una decisión de más.

  1. 1

    Punto de partida

    Empiezas con más de lo que crees.

  2. 2

    El problema

    Sal a escuchar antes de construir.

  3. 3

    Tu primer cliente

    Estrecho le gana a grande.

  4. 4

    La oferta

    Una promesa clara y un precio dicho en voz alta.

  5. 5

    La preventa

    El sí que importa va con tarjeta.

  6. 6

    Construir y lanzar

    Pequeño y en la calle.

  7. 7

    Ritmo de dueño

    Decidir con datos, semana a semana.

Qué lo hace distinto

No es un curso. Es un camino.

La teoría llega en píldoras de cinco minutos, justo antes del paso que la necesita. Nada de veinte lecciones antes de hacer la primera cosa de verdad.

Decides con datos, no dando vueltas.

Antes de cada prueba eliges qué resultado te haría seguir y cuál te haría cambiar. Cuando llegan los datos, la decisión ya está tomada y la cabeza descansa.

Lo que temes, apuntado y comparado.

Antes de un paso que aprieta escribes qué es lo peor que crees que va a pasar. Después lo comparas con lo que pasó de verdad. Con el tiempo tienes tu propia lista de pruebas de lo que sí puedes hacer.

La racha se pausa, no se rompe.

Descansar no te quita nada. Aquí se premia moverse imperfectamente, no ejecutar perfecto.

8 de cada 10

En un estudio con 600 emprendedores, ocho de cada diez reconocían sentirse un poco de mentira en lo que hacían. Y dos de cada tres acabaron consiguiendo cosas que creían que no podrían hacer.

Esa sensación no es señal de que no valgas. Suele aparecer justo cuando estás pisando terreno nuevo.

Te avisamos cuando abramos

Estamos terminando las primeras etapas. Déjanos tu correo y serás de los primeros en entrar, con plaza y precio de fundador.

Te avisamos cuando abramos. Nada de spam, y te borras cuando quieras.